— Brat, ya uzhe volnovalsya. No entiendo una sola palabra del idioma ruso como tampoco hablo muy bien gaélico. Desde que llegue aquí hablo inglés, solo espero que quien este del otro lado de la línea hable mi idioma. —Hola —Trato de calmarme mientras el hombre que se quedó conmigo me indica que me siente. — ¿Hablas inglés? —Sí, algo. ¿Quién eres y por qué tiene el móvil de mi hermano? — responde con un marcado acento ruso. — ¿Él está bien? Suspiro agradecida por poder hablar en mi idioma con la persona que se escucha preocupada. —Mira, no lo sé. Acabo de traerlo al hospital, lo arrollaron a unos metros de mi casa y lo abandonaron. ¿Puedes venir para hacerte cargo del papeleo de Iván? ¿Esas aquí en Irlanda? Suelta lo que parece una maldición en su lengua materna y se toma un segundo.

