Cap 10 Nikolai me entrega con muchísimo cuidado a mi hijo. Esta despierto y sus ojitos azules son todo lo que está bien en mi caótica vida. —Oye, cuñada. ¿Ya tiene padrino el bebe? Me apunto si todavía no tiene. —Nikolai no deja de mirar a mi hijo. — Ya me dijeron que no puedo tener uno hasta que no encuentre una mujer de la hermandad y me case con ella. Lo que estos dos no entienden es que quiero un hijo, no una esposa. Es inevitable, no puedo ocultar la risita. —No, no tiene padrinos. —Por primera vez me siento triste por no tener a alguien que quiera a mi hijo como su responsabilidad si me pasa algo a mi o a su padre. Las amistades que tuve, todas eran porque querían algo de mí. Ninguna de ellas era una amistad real. —Bueno, nosotros nos ofrecemos para apadrinar al niño. Si nos ace

