Desde que nacemos, estamos envueltos en magia, o, la magia, es la que nos rodea. Para todo la usamos, aunque a veces, no parezca, pero, es así. Tenemos magia al abrir los ojos al mundo, por vez primera, tenemos magia al sonreír a nuestros padres, cuando los conocemos personalmente, pues, se dice que, desde mucho antes de nacer, escogemos a quienes serán nuestros guías en la tierra, tenemos magia latente en cada nuevo aprendizaje a lo largo de nuestras vidas, tenemos magia cuando acariciamos y nos acarician, cuando abrazamos y nos abrazan, cuando besamos y nos besan, cuando nos enamoramos o creemos que podemos estarlo, cuando somos e incluso, cuando a veces parece, que, dejamos de ser. Es la magia, parte de nuestras vidas y de nuestra esencia. Algunas personas, suelen, creer en ella, otras

