Capítulo 5

1341 Palabras
~Vincenzo~ "¿Y esa cara?" pregunta Rafael mientras mantengo la mirada fija en mi hermano menor y su nueva amiga. Gruño cuando Rafael me golpea bruscamente la mejilla. "¿Qué?" le espeto y veo como retrocede un poco. "¿Por qué miras a Jas como si quisieras asesinarla?", pregunta, pero yo pongo los ojos en blanco. "Porque es una distracción", gruño, y Rafael me mira con su mirada de "lo sabe todo". "¿Para quién exactamente?", me pregunta, yo entrecierro los ojos y eso hace que se calle. ¿A quién distrae? A mí, ese es a quién y no necesito ese tipo de distracción ahora mismo, no cuando estoy en mi mejor momento. Concentro toda mi atención hacia delante, donde Elías y Jasmine están jugando a algún juego de cartas. "¿Cómo se te da tan bien el blackjack?". pregunta Elías con una mirada interrogante mientras golpea su mano perdedora contra la pista. Siempre ha sido un mal perdedor. Oigo reír a Jasmine y siento que se me corta la respiración. Joder, hasta su risa me hace sentir raro y confuso por dentro. Odio esa sensación. "Es que soy así de buena jugando a las cartas", le dice encogiéndose de hombros. "¿Cómo has podido perder tres veces seguidas?". Joaquín golpea la nuca de Elías. Aparte de mí, Joaquín era el único otro hermano violento. Pero Joaquín lo lleva a otro nivel, al tipo le gusta buscar pelea con nosotros, sólo por diversión. "Inténtalo tú" sisea Elías a Joaquín, que sólo se ríe de su hermano. Yo los silencio, colocándome los auriculares sobre las orejas y cerrando los ojos. En estos momentos estamos sentados en mi jet privado. Mi primer combate de la gira será en Minnesota, por eso estoy atrapado en el aire en una lata metálica con mis cuatro hermanos y la chica que no puedo sacarme de la cabeza. Ni siquiera puedo creer que esté en esta situación ahora mismo. Claro, fui yo quien sugirió traerla por su talento, pero está claro que no lo pensé bien. Tenías que abrir esa bocaza tuya, ¿no? Es sólo que la idea de dejar por todo un mes la agencia, no me sentaba bien. Especialmente con ese nuevo luchador Adrián apareciendo y empezó a besarle la mano y esas cosas. Sueno como un loco, porque odio el hecho de que esté aquí, pero también disfruto de su cara bonita. Parece que no puedo dejar ir ese momento que compartimos hace 5 años, un momento que ella ni siquiera recuerda. El viaje en avión fue como la seda y no tardamos en llegar a nuestro destino. Cada uno recogió su equipaje y empezamos a dirigirnos a la puerta del aeropuerto, donde se suponía que nos recogería una limusina. "¿En qué hotel nos alojamos?" pregunta Jasmine una vez que estamos todos fuera y esperando. Joaquín se da la vuelta y niega con la cabeza. "No es un hotel, es una casa" le informa Joaquín a Jasmine y veo como su cara cae en una de horror. "¿Qué?" jadea ante las palabras de mi hermano y yo sonrío mentalmente ante su reacción. "Ahora vas a saber lo que se siente vivir con los D'Angelo", le digo con una sonrisa burlona y ella me fulmina con la mirada. Esta chica es una pequeña escupefuego y no hay nada que me guste más en este mundo que una chica que sabe mantenerse firme. - "Bien, todos relájense y disfruten de la noche, mañana es la pelea de Vincenzo y tenemos que ser precisos" Joaquín examina a Rafael y Elías con una mirada aguda. "¿Por qué nos miras?" pregunta Elías, pero Joaquín solo lo fulmina con la mirada aún más. Elías abandona la pelea y decide irse a tomar una ducha. "Jasmine, Enzo ¿pueden salir a comprar comida?". "¿Por qué no puede hacerlo Rafael?". "Porque su capacidad de atención es la de una mosca y nos moriremos de hambre antes de que llegue", dice Joaquín con una sonrisa sarcástica, pero Rafael le dio un golpe en la nuca y le jaló el cabello con fuerza. "No olvides quién es el doctor" ladró Rafael. "Puedo romperte todos los huesos del cuerpo y luego arreglarlos con elegancia y gracia". "Estudiante de medicina" corrige Joaquín a nuestro hermano. "Y me gustaría ver cómo lo intentas" le gruñe Joaquín a Rafael, que sólo se tira del pelo con más fuerza para demostrar que tiene razón. "Basta", les digo bruscamente a los dos y se apartan el uno del otro. "Tenemos un invitado en esta gira, ¿qué tal si os comportáis como personas civilizadas para variar y no me avergonzáis? Os he educado mejor que esto, actuad como tales, por el amor de Dios", les espeto y ambos se apresuran a disculparse ante Jasmine. Le hago un gesto a Jasmine para que me acompañe a la puerta a por algo de comida y ella accede encantada. Subimos al coche y el silencio nos envuelve a los dos. Estoy contento con el silencio, me da tiempo para pensar y no convertirme en un manojo de nervios cuando ella está tan cerca. "¿Qué vamos a comer?" "Tú eliges", le digo encogiéndome de hombros, y veo por el rabillo del ojo cómo eso la ha sorprendido. "¿En serio?" "Sí, pero nada demasiado grasiento, aún tengo una pelea mañana por la noche", le digo, y ella suelta una risita ante mi comentario. Sorprendentemente Jasmine decidió que comeríamos unos sándwiches caseros, así que nos detuvimos en la tienda de comestibles más cercana que pude encontrar. Mientras llevo la cesta y cojo lo que Jasmine me va dando, me fijo en dos personas que están de pie al final del pasillo en el que nos encontramos. Veo cómo sus caras se transforman en una de felicidad y las dos personas empiezan a correr hacia mí. Intento apartar a Jasmine, pero está fuera de mi alcance. Los dos fans chocan con Jasmine y la derriban, intentando alcanzarme. Los miro fijamente y me agacho para ayudar a Jasmine a levantarse del suelo. "Eres Vincenzo D'Angelo", chilló la chica, pero la ignoré. "¿Estás bien?" le pregunto a Jasmine en voz baja mientras me agarro a su codo para estabilizarla. Recorro su cuerpo con la mirada para asegurarme de que no se ha raspado. Jasmine asiente con la cabeza con una pequeña sonrisa, probablemente avergonzada por haberse caído con sólo un golpe en el hombro de dos personas. Una mano me toca el hombro y me doy la vuelta para ver a unos fans muy impacientes. "¿Podemos hacernos una foto?", pregunta el tipo, pero yo entrecierro los ojos hacia los dos. "¿Qué tal si primero os disculpáis con mi amiga por haberla tirado?". tarareo, muy impaciente. No pueden estar pidiendo en serio una foto después de haber tirado a Jasmine al suelo. "Oh, lo siento, no te habíamos visto", se disculpa el chico, muy avergonzado. Miro a la chica que todavía no se ha disculpado, enarco una ceja y ella empieza a inquietarse bajo mi mirada. "Lo siento", dice en voz baja. Supongo que puedo aceptarlo, las fans no son de las que se disculpan por nada cuando intentan llegar a sus ídolos. "Está bien, ¿quieres que te haga la foto?". preguntó Jasmine, notando que el tipo sacaba su teléfono. Le entregó el teléfono y Jasmine lo aceptó encantada. Jasmine saca la foto y le devuelve el teléfono al chico. Se despidieron y me desearon suerte en el combate de mañana por la noche. Me agacho para recoger la cesta con toda la compra y, una vez de pie, veo que Jasmine luce una gran sonrisa. "¿Qué? le pregunto con inseguridad. "Entonces, ¿ahora somos amigas?", me pregunta con una sonrisa, y yo le pongo los ojos en blanco. "No empieces con tus chistesitos", gruño y empiezo a caminar hacia la caja registradora con una chica riendo justo detrás de mí.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR