Beth camina detrás de mí y se detiene en el umbral de la puerta mientras me mira irme. Miro a los demás hombres hostiles que no tienen una pizca de humanidad. Los mueve la avaricia y son capaces de dejarse arrastrar por ella con total impiedad. Ella les hace una seña indicandoles que no me hagan nada. ¡Que generosa ! Pienso con sarcasmo. Pero mientras voy caminando un escalofríos recorre mi piel. Miro sobre mi hombro sigiloso. Mi corazón se agita y todo mi cuerpo empieza a temblar. ¿Cómo me atreví a enfrentar a una persona tan poderosa como ese tal Steven?. Debe tener mucho poder para estar a cargo de todo este malévolo plan. Camino acelerando el paso para llegar a la seguridad del tren. Entonces un rugido hace que los vellos de mi piel se ericen. Me detengo ansioso y miro nervioso a los a

