Lujan parpadeó, el inicio de su día había sido muy extraño, realmente muy raro, aquella mañana una botella de leche apareció fuera de su puerta con una nota curiosa que decía lo mucho que debía disfrutar de las vitaminas que traía consigo aquel blanco manjar. Luego, un tanto más tarde alguien había tocado a su puerta pero cuándo la abrió, no había nadie entonces volvió adentro, sin embargo, una pelota chocó contra su cintura lo que le recordó a Sebin, su sobrino cumplía años en una semana y él se había olvidado de aquello pero lo que no se explicaba era que ¿De dónde rayos había salido aquella pelota? —¿Pero qué carajos?— mencionó al ver sobre su auto una gran cartel de colores atractivos con un gran..."QUE TENGAS UN GRANDIOSO DÍA, FIGHTING" —Wao...— se escuchó al lado suyo, lo cual,

