Asunto: Te Pongo Cato Alejandra sonríe mientras Eva la pone al día sobre lo ocurrido en su ausencia. Alejandra luce como si todo esto fuera algo normal. Alejandra no me convence. ¿Por qué nunca antes se me pasó por la cabeza que ella podría ser la cabeza de todo esto? Paso la mirada de ella al resto, deteniéndome en cada uno de los rostros que me siguen inquietando. Allí está Miranda con su mueca pensativa, casi nostálgica. En un rincón alejado del SUM, ella aprieta sus labios con fuerza mientras parece perderse en sus pensamientos. Por un instante, noto cómo sus ojos son cubiertos por una película de lágrimas. —¿Estás bien, mamá? —La cercanía de María Dos la hace parpadear. —Sí. Solo —un par de lágrimas caen—… extraño a mis hijos —completa. Desde la distancia que me encuentro, sus vo

