Nicolás Siento la respiración de Atlana cada vez más lenta, lo que me confirma que se quedó dormida Yo cierro mis ojos hasta que por fin logro dormirme... ------------------------------------- Me despierto por unos toques en mi frente, sonrió pues reconozco las manos de Atlana son tan pequeñas y delgadas que me es imposible confundirlas - ¿Atlana nena, que hora es?- pregunto somnoliento pero con mis ojos cerrados aún - Señor, son casi las 8 de la mañana, por favor necesito que se levanté ahora o de verdad alguien vendrá a matarme pensando que le hice algo- dice aquella voz que reconozco muy bien pero que a la vez hace que mi corazón se paralice Abro mis ojos rápidamente para ver a Atlana sentada a mi lado, observo a mi alrededor mientras noto que no estoy en mi casa ni en nuestra

