Por fin podía estar a solas con mi novia, la noche anterior quería acariciarla, tocarla y besarle, pero entiendo, es casa de sus padres y debemos respeto a su casa. Pero en nuestra casa... por fin podría escuchar de ella cada susurro, cada gemido, cada risa salir de sus labios. Cargue a mi novia como cada fin de semana en brazos e ingresamos a casa, le repartí muchos besos en todo su rostro. Cocinamos juntos e hicimos todas esas de cosas de pareja. Se metió a bañar y yo no desaprovecharía ningún momento a su lado, me desnude y me metí a la regadera con ella, al principio le sorprendió, pero luego de que le quite la esponja y empecé a enjabonarla, comenzó a disfrutar cada caricia. Igual ella sintió a su espalda que yo también lo disfrutaba. Giro sobre las puntas de sus pies, poniéndose

