Capítulo 29

1526 Palabras
Abril Mineras espero a Chase vuelvo a darle una repasada a la habitación y me quedo mirando la ventana que está aún lado de la cama, solo tiene un par de cortina para cubrir la vista pero estas están hechas de una tela tan transparente que no cumplen muy bien su función, no se porque esas ventanas me dan un poco de escalofríos, supongo que es por qué cualquier persona puede venir y mirar por ahí cuando quiera y eso me da un poco de miedo, ¿Será que si le digo a Chase que me siento mejor durmiendo en la sala se molesta? No pasan más de cinco minutos cuando vuelve a la habitación, con un suéter y un mono que se ven enormes. -Te puedes poner esto, se que no es de tu talla pero te hará estar más cómoda.- se nota que la ropa es suya. -Gracias.- tomo la ropa de sus manos.- te quería decir algo. -Te escucho. -Sera que podemos dormir en la sala.- me mira sorprendido. -¿Por qué? ¿Está incómoda la cama? -No no, la cama está muy cómoda pero es que no creo que pueda dormir con esa ventana. El se gira hacia la ventana y la analiza antes de asentir. -¿Te da miedo? -Un poco.- asiento avergonzada de parecer una niña chiquita que le tiene miedo a una ventana. -Creo que ya se cual va a ser la solución, mira esto.- me hace rodear la cama hasta uno de sus lados y me muestra como toma lo que parece ser una especie de gaveta debajo de la cama y la jala.- yo dormiré aquí. En vez de una gaveta con cosas lo que sale cuando la jala es una cama. -No te quiero molestar, de seguro ese colchón es mucho más incómodo que el tuyo. -Este es muy cómodo mira.- salta en el demostrando que es suavecito.- dormiré como un bebé aquí. -Esta bien. -Entonces iré a colocarme la pijama y vendré. -De acuerdo, yo haré lo mismo. Vuelve a salir de la habitación y yo entro al baño para cambiarme, no le pongo seguro a la puerta por si mis hermanos me necesitan, me cambio de forma veloz y hago mis necesidades, como no tengo un cepillo pero si me quiero cepillar, coloco un poco de pasta de dientes a mi dedo y hago un intento de cepillado con este. Cuando salgo un par de minutos después me doy cuenta de que Chase aún no ha llegado, así que me acuesto al lado de mis hermanos y me cubro por completo con la cobija, En la casa hay un sistema de aire acondicionado por ducto, así que en toda la casa está la misma temperatura completamente fría, no se cómo Chase puede vivir así, con frío todo el tiempo. -Hola.- entra unos minutos después susurrando.- creí que ya estarías dormida. -Ahora no tengo sueño. -Yo tampoco. Cierra la puerta detrás suyo y se deja caer a lo que será su cama por el día de hoy, de pijama solo usa un mono como el que me dió y una franelilla blanca, ¿acaso no le da frío? la cama donde dormirá no tiene ni cobija ni almohadas así que el trajo unas de su habitación creo, se acomoda bien y se cubre también con la cobija antes de girarse hacia a mi para poder verme, yo también me giro hacia el y me acerco más a la orilla para poder verlo mejor. -¿Por qué te da miedo las ventanas? -No lo sé. -En tu habitación tienes una. -Si lo sé, pero es que aquí se siente diferente, supongo que es por qué mi habitación queda en un segundo piso y es muy poco probable que veas a alguien asomado por ahí, en cambio aquí cualquiera puedes asomarse. -Si puede pasar, pero tampoco es probable, esto es una residencia privada y cada vecino está centrado en sus cosas. -Por si acaso me alegra que nos acompañes. -Con gusto. -¿No te miedito vivir solo? -No, no me da miedo además tengo a bob, a ti no te daba miedo. -En realidad nunca he vivido sola como tal, antes tenía una señora de la limpieza y un chófer que dolían quedarse a dormir, y cuando ellos se fueron ya estaban mis hermanos conmigo así que nunca he vivido sola. -Me alegra que no estés sola. -A mí también. -¿No has sabido nada de tus padres? -No - y no sé cómo sentirme respecto a eso.- no he tenido noticias de ninguno de los dos desde que papá dejo a mis hermanos en mi casa, El abogado dijo que solo tenía un mes para poder recuperar la empresa, pero creo que para eso necesitaré más tiempo, así que hablaré con el y le pediré un par de días más. -Vas a ver qué todo se solucionará. -Crees que diga que si. -Si, creo que te podrá conseguir esos días, si se lo pides muy amablemente y pones esa cara de bebé que haces cuando quieres algo no podrá negarse. -¡Yo no pongo cara de bebé! -Si lo haces. -No es una cara de bebé, solo es un puchero.- lo haga para que lo vea mejor.- ves no parezco bebé mientras lo hago. -Si tu lo dices. -Si yo lo digo todos lo creen. -Como diga mi capitán.- se empieza a reír con mi cara de enfado.- oye abril, ¿Te puedo hacer una pregunta? -Si claro. -¿ De verdad creíste que Ann era mi novia? -Si, estaba casi segura de que ustedes tenían algo. -No, solo es mi mejor amiga.- se sienta en su cama sin dejar de mirarme.- Parece que escuchar eso te alegra -No, no m alegra ni me afecta en nada. -¿Segura? -Si. -¿Entonces no te alegra saber que sigo soltero?- se empieza a acercar de manera muy sospechosa a mi rostro. -No veo por qué tendría que alegrarme. -Yo tampoco lo sé, ¿Que te parece si lo averiguamos. Termina de acercar su rostro a el mío, mientras mira fijamente mis labios, mi cerebro empieza a entrar en corto circuito sin saber que hacer, se que tengo que alejarme por qué esto solo hará que se complique mucho más mi vida, pero no puedo hacerlos, yo también quiero averiguar por qué me alegre cuando me enteré que solo eran amigos, mi corazón empieza a latir de una forma que estoy segura no es normal ni saludable, mientras cada vez soy más conciente de lo que está apunto de suceder. Por puro instinto mis labios se abren un poco a la espera de los suyos, los cuales en pocos segundos ya se encuentran rozando los míos, me levanto un poco con los codos, y empiezo a intercalar mi mirada entre sus ojos a medio cerrar y sus labios que se ven húmedos, ya prácticamente no hay distancia entre nosotros pero aún así no nos besamos si no que nos quedamos esperando a que el otro de el primer paso. -¿Estás segura de esto?- su voz es apenas un murmullo que llega a mis oídos afirmandome que este momento de verdad está sucediendo y que no es producto de mi imaginación. -No, ¿Y tú?- estoy segura de que puede sentir mi aliento en sus labios y agradezco a todo el universo a verme puesto pasta de dientes antes de acostarme. -Nunca en mi puta vida había estado tan seguro de algo. Sus labios tocan los míos cuando ni siquiera había terminado de hablar y siento que es un momento que jamás olvidaré, nunca pensé seriamente en besar a Chase, y me arrepiento de no haberlo hecho antes por qué es uno de los mejores besos que he dado en mi vida, sus labios son suaves y muy cálidos, al principio se mueven con mucha lentitud y delicadeza, pero apenas se asegura de que no me voy a apartar, pone una de sus manos en mi nuca para que no me aparte y hace de el beso algo mucho más profundo, sus labios se empiezan a mover con mucha pasión, haciendo que yo no me quiera quedar atrás y empieze a responderle con la misma intensidad, me incorporo un poco más para tomarlo de el cabello con una mano y colocar la otra sobre su pecho, de modo de que con una lo jalo hacia mi y con la otra lo empujó hacia atrás, sin querer en medio de el beso lo voy empujando hacia atrás hasta quedar casi sobre el, pero como estamos tan entretenidos en el jugueteo de nuestras lenguas nos nos damos cuenta de esto hasta que lo empujó un poco más haciendo que pierda el equilibrio y queda acostado en el colchón, al mismo tiempo el me jala sacándome de mi cama haciendo que caiga sobre el, por un momento a ninguno de los dos parece importarle y seguimos besándonos con mucha más intensidad pero luego yo reacción y recuerdo que no estamos solos. -Chase para.- hecho mi cabeza hacia atrás.- esto no está bien.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR