Capítulo 37

1373 Palabras
Abril Para nuestra mala suerte cada vez que queríamos subir a un juego teníamos que hacer una larga cola, y aunque al principio para los niños era divertido hacerla luego de el tercer juego ya no querían hacer ninguna fila, aunque querían seguir subiendo se a los juegos al ver el montón de gente que había en cada unos de ellos prefirieron ir a cada tiendita de dulces que sus ojitos podían ver, cuando ya llevamos cinco tiendas en donde habían comida una buena cantidad de dulces en cada una de ellas tuve que hacerlos parar por qué se que después tanta azúcar no dejaría dormir a los terremotos, y si, tuve que hacerlos parar a todos, incluído a Chase, quien era el que estaba comprando todo lo que mis hermanos señalaban, aunque en un principio mis hermanos quisieron hacerme un berrinche por no dejarlos comer lo que querían Chase fue quien se puso firme y los detuvo hablándoles con voz fuerte para que entendieran que debían hacerme caso. Seguimos dando vueltas observando el lugar hasta llegar a un pequeño puesto de pizzas, por suerte las vendían por porciones ya que habían tanto sabores que cada uno quería uno diferente, comimos sentados en una pequeñas bancas, Chase se terminó comiendo como siempre lo que dejaron ambos niños ya que habían comido tanto dulce que no tenían mucha hambre, algo me dice que después les dolerá el estómago, seguimos caminando hasta llegar a una habitación llena de espejos en donde los niños se divirtieron un montón, habían unos que lo habían ver altos, pequeños, gordos, flacos y con cada uno de ellos se reían, yo era como una mamá intensa corriendo detrás de ellos para tomarles todas las fotos posibles, Chase caminaba a mi lado riéndose de mi intensidad y posaba para algunas fotos, ya casi llegando a la salida de el lugar nos encontramos un enorme espejo normal, en donde los obligue a posar para una foto a los tres, quienes fueron muy obedientes y se acomodaron sin que yo les tuviera que decir dónde, Chase tomo en sus brazos a ambos niños haciendo notar los músculos en sus brazos, lo que me distraigo por un momento, cundo note que ya me había quedado mucho tiempo mirándolo y que el ya lo había notado me hice la tonta por segunda vez en el día y me pare a su lado para con mi teléfono tomar la foto, solo hice una sola toma y quedé encantada con el resultado, todos quedamos hermosos, Chase dejo a los niños en el piso antes tomarlos de las manos para guiarlos a la salida. -Pásame la foto.- me dijo cuando paso por mi lado. -Ya te la envío. Busco la foto de nuevo y se la envío, me quedo mirándola por un momento antes de sonreír, es que en serio quedamos preciosos, incluso parecemos... una familia. Este último pensamiento me hace sacudir la cabeza y guardar mi teléfono para dejar de ver la foto, eso es imposible, nunca seremos una familia, para empezar esos nisiquiera son nuestros hijos y nosotros no somos pareja, seguro fue tanto oler a dulce lo que me hizo embobarme y pensar así, los alcanzo en la salida y camino atrás de ellos mirando a un pequeño niño lleno de chicle correr lejos de su mamá, no quiero ni imaginarme todo lo que la va a costar a esa señora para que su hijo vuelva a quedar limpio. Camino más rápido para alcanza a los chicos cuando siento que me jalan un poco fuerte el cabello, me asustó de inmediato y pego un grito de el susto, Chase se voltea a verme de inmediato y aunque no espero que me defienda me sorprende que me vea que como si no estuviera pasando nada, me logro safar de el agarre y cuando me volteo entiendo por qué me mira como si no estuviera pasando nada, justo de tras de mi se encuentra Clarissa junto a Ben, ambos tiene enormes bolsas de palomitas en sus manos que no dudan en seguir comiendo mientras me miran divertidos. -¿Pero que hacen aquí?- me acerco a Clarissa y como venganza le doy un tirón a su cabello. -Vinimos a dar una vuelta Ben tiene que irse mañana y quisimos salir a divertirnos antes de que se vaya.- me explica Clarissa mientras me pide que abra la boca para que atrapé las palomitas que empieza a lanzarme, obviamente no atrapó mi una. -Hola viejo.- No me di cuenta cuando Chase llego a mi lado y ahora saluda a Ben con un apretón de manos.- Que suerte encontrarlos por aquí, ahora nos divertiremos un poco más. -Pero que preciosuras tenemos aquí.- Clarissa le entrada si paquete de palomitas a Ben y se acerca a apretar a mis hermanos en un abrazo, de el que ambos se quejan pero no se separan.- Un día de estos los robaré y los tendré por un día solo para mí. -¿Ya se subieron a la montaña rusa? -No, desde de hacer varias filas ya ninguno de los dos quiso subirse en más nada.- Chase es el que contesta. -Acabamos de ver qué los juegos esos de tirar y ganar cosas están casi vacío ¿Por qué no vamos a esos?- Ben nos señala por dónde el vio que quedan los juegos. -A mi me parece bien ¿Tu quieres ir?- Chase gira hacia mi y tiene una carita tan animada que no le puedo decir que no. -Vamos de una vez, ya se está haciendo tarde y pronto será la hora de irnos.- lo tomo de la manos y luego empiezo a jalarlo para que camine rápido. Ben y Clarissa se pone a caminar a nuestro lado mientras ella lleva muy feliz a ambos niños de la mano, caminamos hasta la zona en donde se encuentran todos los puestos de juegos y no se porque no están tan llenos de gente cómo las atracciones más grandes, para mí estos son igual de divertidos que los otros, debe ser que yo soy la única que piensa así, caminamos un poco por el lugar hasta llegar a un juego que nos llama la atención a todos, se trata de un juego en el que tienes que atrapar a varios patitos de hule con una pequeña caña de pescar de juguete, los primeros en intentarlo somos Clarissa y yo, aunque yo creí que lo lograríamos no pudimos ganar, los chicos se burlaron un poco de nosotras por eso y luego llegó el turno de ellos donde según ellos nos iban a demostrar como se hacía pero al igual que nosotras perdieron, decidimos cambiar de juego y nos dirigimos a uno en donde teníamos que insertar varios aros de metal en los picos de unas botellas, en este juego el mayor premio que podías obtener era una tortuga gigante de peluche, apenas los niños la vieron se volvieron locos queriendo la para ellos, queriendo dárselas de héroes ambos hombres les prometieron que la ganarían para ellos, cosa que no fue posible lo intentamos todos, pero no era posible que los estúpidos aros entrarán donde debían, después de varios intentos ambos niños ya se encontraban enfadados por qué ninguno podía obtener el peluche, decidimos dejar de jugar por qué estábamos perdiendo demasiado dinero sin obtener éxito, haci que intentamos distraer a los niños mostrándoles otras cosas para que olvidarán la tortuga, cosa que no fue posible, en un momento de distracción de mi parte Chase se separó de el grupo y volvió al puesto de el juego de los aros, cuando ví sus intenciones corri hacia el para intentar detenerlo pero no fue posible, al final termino comprarndole al señor el peluche, obviamente el señor se aprovechó y se lo vendió el triple de caro y aunque yo quise pagar la mitad para que Chase no gastará tanto no me dejó, les entrego el peluche a los niños y ambos se pusieron muy contentos con el regalos, mientras los tres detallaban todos los detalles de el peluche, Ben y Clarissa se distrajeron tomándose una foto y yo me quedé mirándolos con la imagen que nos tomamos en donde parecíamos una familia bastante latente en mi cabeza.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR