Camilla sintió de repente que los labios de Camilo se posaban en los suyos, ella se quedó estática aunque entreabrió sus labios para permitirle el acceso a su boca, espero los fuegos artificiales, pero estos nunca llegaron, no le causó ningún cosquilleo ni nada, mientras que él buscaba profundizar más el beso, ella quería separarlo de si, le colocó su mano en el pecho y lo alejó —Lo siento Camilo, te agradezco que no vuelvas a besarme. —No entiendo, si yo te gusto, cuando a uno le gusta una persona, no puede apartarse de ella lo que quiere es fusionarse. —Nunca te he gustado, por eso desconozco porque de repente resulta que quieres besarme. —¿Quién te dijo que no me gustabas? —interrogó Camilo, cuando cayó en cuentas le dijo —no, le creíste a Taddeo, realmente no sé qué razones tuvo pa

