—¿De dónde sacas eso hijo? —preguntó Sebastián. —Lo veo a diario, como te mira y como te lanza indirectas creyendo que nosotros no lo captamos. Creen que no nos damos cuenta, padre tenemos más de cinco años y aunque crean que no los entendemos, lo hacemos perfectamente. Y hoy por primera vez no pudieron simular frente a nosotros y ella te lanzó fuerte acusaciones, dime Sebastián ¿Qué le hiciste a mi madre para que mi abuela no te tolere? Además recuerdo perfectamente que apareciste luego de la muerte de mamá, y lamentablemente asocio tú llegada a la desaparición de mi madre ¿Por qué padre? —señaló Taddeo. En ese momento, Sebastián justo se tropezó con un hombre y al ver su rostro palideció, su pasado lo seguía, era alguien que pensó no volver a ver jamás —Nickólas —pronunció. —Dios, tan

