Capítulo 50. Una mujer terca.

755 Palabras

—Tienes razón mi amor, y también por nuestro bebé —manifestó Anabella. —Si amor, ya lo dije por nuestros bebés —indicó dándole un beso. —No me refiero a los gemelos —expresó tomando su mano y colocándosela en la barriga—, lo digo por el bebé que estoy esperando. —¿Qué? —dijo Sebastián con cara de sorpresa. —Si estamos esperando otro bebé —manifestó Anabella con lágrimas en los ojos. —¿Es cierto?¿Cómo? ¿Cuándo? Oh por Dios, claro que sé cómo. Debes cuidarte, no debes alterarte. Te prometo que no descansaré hasta encontrar a nuestro hijo, no quiero que nada te altere —habló mientras la besaba y abrazaba. —Es difícil que no me altere porque no estaré en paz hasta que aparezca Taddeo. Pero prometo que voy a alimentarme bien. Aunque las náuseas sean muchas —se comprometió Anabella. —¿Y c

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR