Epílogo

1141 Palabras

—¿Señorita Jimena? ¿Puedo limpiar su oficina? —Claro Pili, pasa, por cierto, te traje pan del que hace mi mamá, para que les lleves a tus hijos. —Muchas gracias señorita, usted siempre tan buena gente. —¿Cómo están tus niños? —Ay señorita, no va a creer lo que me pasó, tengo mucho miedo. —¿Por qué? ¿Les pasó algo a los niños? —¿Se acuerda que le conté que uno de mis trillizos tiene autismo? —Sí, si me acuerdo, ¿Está bien? —Es que me daba pena platicarle, pero es que, desde hace tiempo, cada vez que me vengo a trabajar, lo tengo que dejar amarrado para que no se escape. —¡¡¿Qué?!! ¿Cómo que amarrado? ¿Estás loca Pilar? ¿Cómo se te ocurre semejante barbaridad? —Es que ya ve que le había contado que tuve que quitar todos los espejos de mi casa, porque él dice que hay una señora aden

Grandes historias comienzan aquí

Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR