Entre más se acercaba a él, más hermosa se veía, parecía como... una bailarina y su cuerpo perfecto parecía flotar en el aire, si no fuera porque era imposible, juraría que sus pies no tocaban el piso al caminar. Cuando la tuvo lo suficientemente cerca para verla bien, se dio cuenta de que se trataba de Pilar, pero cuando estaban a menos de cincuenta metros, ella giró y comenzó a caminar hacia el cementerio, casi corriendo, como si quisiera evitar encontrárselo de frente. Corrió para tratar de alcanzarla, llegando incluso a la entrada del camposanto, pero la puerta estaba cerrada y era imposible que Pilar hubiera entrado ahí, sobre todo a esa hora y en esa oscuridad, nadie en su sano juicio querría estar después de esa hora en el cementerio. Buscó a su alrededor, no había una sola alma

