Condujo durante dos horas y llegó a su casa, fue directamente a la cocina porque se moría de hambre, sentía como si no hubiera comido en días. Abrió la nevera y sacó el estofado que había cocinado Sara el último día que cenaron juntos y lo metió al horno para calentarlo. La alarma de la contestadora le indicó que tenía cinco mensajes nuevos, los revisó y vio que todos eran de Sara, así que los borró sin escucharlos, inexplicablemente se sentía muy bien respecto a su ruptura, no tenía ninguna intención de perdonarla, ni de seguir con ella. Después de almorzar, sacó de la despensa un rollo de bolsas para basura y subió a su habitación, con toda la calma del mundo guardó las pertenencias de su aún esposa, procurando que no se le olvidara nada. Cuando terminó de recoger todo, tomó el vesti

