En todo el viaje de camino a Long Beach, Sahara se dedicó a observar el paisaje por la ventanilla del auto. La tensión dentro del vehículo era palpable, se notaba la incomodidad de parte de ambos, aunque Kaleb se concentró en conducir y de vez en cuando le daba una mirada fugaz a la joven que yacía a su lado. Luego de lo ocurrido anoche, él no fue capaz de hablar con ella. Siquiera tenía la valentía de plantarse al frente y disculparse, decidió darle su espacio, era lo mejor para los dos. Demasiado hizo Sahara en venir con Ainsworth, a pesar de que no merecía recibir la ayuda de la chica. Sin embargo, ella, aún así estaba dispuesta a fingir ser su novia delante de aquel señor. Tenían horas recorriendo la larga autopista, y la joven sentía sus piernas adormecidas, además que justo al sali

