Narra Roxanne. Camino hasta la cama y acaricio de manera delicada los pétalos, me llevo uno hacia mi nariz para contemplar de manera olfativa su aroma, siento que ponen unas manos sobre mis ojos como si quisieran darme una sorpresa, solo me mantengo quieta, sonrío porque ese aroma me hace saber quién es, siento sus labios por mi cuello y hace que mi corazón comience a palpitar rápidamente. Comienzo a palpar sus dedos aún puestos sobre mis ojos, hasta llegar a su manos y retirarlas de mi, me volteo y allí está mi bello hombre, con su sonrisa encantadora, con esa mirada que aún me vuelve loca, solo que esta vez lo tengo de cerca y puedo contemplarla todo el tiempo que quiera. Este hombre hace que quiera olvidarme de todo, hasta de mis problemas y me quiera lanzar a sus brazos. -Es he

