El Baile Interrumpido y la Revelación del Desastre El salón de baile de la mansión vibraba con la energía del Festival de Elvis. Las luces bajas, el olor a bourbon y sudor, y la pista de baile llena de parejas girando al ritmo de un blues lento, todo conspiraba para crear una atmósfera de seducción y éxtasis. En el centro de todo, bajo un reflector suave, Elena bailaba con el joven imitador de Elvis, sus cuerpos moviéndose con una conexión hipnótica. La cicatriz en su pierna brillaba como un secreto compartido. Micaela, desde una mesa lateral, disfrutaba de la escena. Todo era perfecto. En ese momento, la banda de blues cambió el ritmo. Los primeros acordes de “Black Velvet”llenaron el salón. La voz ronca de la cantante en vivo resonó, y Elena sintió un escalofrío. Era su canción, su hi

