(Bastián) Mi amigo se quedó en silencio, serio, yo creí que se pondría contento. Don Ignacio fue el primero en reaccionar y se acercó a Roxana. ―¿Por qué no lo dijiste antes? ―le preguntó sorprendido. Ella suspiró sin responder. ―Roxana ―habló Almendra―, es mejor que seas sincera, ellos lo merecen. ―¿Qué pasó? ―insistió don Alfonso. ―¿Eres casada? ―la interrogó Gustavo. ―No, no, soy viuda hace tres años. ―¿Entonces cuál es el problema? Ella bufó, vencida. ―Cuando llevaba un año de muerto mi esposo, apareció un hombre, a decir verdad, yo todavía no estaba preparada para una nueva relación, pero este tipo se pasó películas y creyó que había algo entre nosotros. Cuando se enteró de que yo tenía dos hijos, apareció con su mamá y me trataron muy mal, la mujer me dijo una y

