La enfermera termina de tomarme la presión por lo que enseguida veo a Axel quien tiene tomadas las manos de Victoria mientras le sonríe. —¿Me la prestas? —Ah de verdad no quiero separarme ningún segundo de ella. Axel la pone en mis brazos y después solo me observa. —¿Puedo seguir hablando? Creo… —Creo que no… Por favor si quieres estar aquí lo puedes hacer pero déjame disfrutar de mi bebé por favor. —Claro, perdón no te quise incomodar—él solo se va al sofá y se sienta para luego tomar café. Narra Axel… Otra vez no le pude decir que la amo pero eso será después. Aunque por otro lado debo agradecer a Dios por darme esto agradezco mientras observo la sonrisa de Mayte y la belleza de mi hija. Por fin puedo decir “Mi hija” la más hermosa, claro y como no si se parece a su madre, tiene

