Lo miro por un momento y después solo sigo caminando sin su ayuda, llegó a la cama para enseguida sentarme y recostarme con cuidado. —De verdad solo quería ayudar—dice un poco confundido. Ignoro lo que dice y solo me dispongo a ver la televisión. Él solo asiente con la cabeza para enseguida recostarse en el sillón, cubre su rostro con la sabana mientras yo sigo viendo televisión y no solo eso le subo el volumen. Horas más tarde son las tres de la mañana recién me ha dado sueño así que solo me acomodo en la almohada y me dispongo cerrar los ojos. A la mañana siguiente... Mi abuela me levanta temprano a desayunar por lo que cuando lo hago él ya no está. —Hermosa a desayunar —me da mi charola de comida. —Gracias abuelita, realmente no sé qué haría sin ti—le sonrió. —Ay mi Mayte hermo

