Capítulo 11 Salgo de la oficina y vuelvo a mi escritorio porque no quiero que las chismosas de mis compañeros comiencen a esparcir rumores sobre Eryx y yo en una relación. Me acerco al hermoso ramo de flores que Eryx me envió y aspiro el delicado aroma. Por primera vez puedo sentir lo que es estar enamorada. Por fin ese sentimiento que se me hizo tan esquivo durante tantos años, lo puedo reconocer de primera mano, palparlo y disfrutarlo como siempre lo soñé. Un pequeño movimiento a mi derecha me hace voltear la mirada y puedo ver a Camile sentada en el sofá de la sala de espera. Me pongo nerviosa, temiendo de que ella haya podido notar u oír lo que pasó en la oficina de Eryx. Me recompongo y actúo von total naturalidad. –Cami, no te esperaba por aquí, de haber sabido que venias te hub

