Capitulo 44 El sábado amanecí con un dolor de cabeza insoportable sabía que era psicológico y que mi mente solo buscaba una excusa para no hablar con Alejandro tenía que ponerme los pantalones de niña grande y afrontar la situación pero estaba muerta de miedo. Al salir ya mamá estaba dándole el desayuno a los niños, amaba tenerla aquí hacia mi trabajo más fácil y llevadero y se que ella disfrutaba atender a los niños y salir de la monotania que era su vida. -Hola mami- ella besa mi mejilla y yo beso la de mis hijos, los cuales tienen la boca llena. -Descansaste?- asiento y ella me pasa un plato con mi desayuno y café, tenía mucho tiempo sin comer un un buen desayuno. -Sip, gracias. A los minutos llega mi padre con una sonrisa y tiempo después Lilly y Alejandro, Lilly dijo que tenía q

