NARRA ROGER Siento que me tiran algo muy frío encima lo que me hace despertar de golpe. No puedo limpiar mis ojos ya que estoy atado a una silla por mi cintura. Mi boca está tapada con cinta. Mis manos y pies están con sogas muy ajustadas me cuesta un poco poder ver bien a las personas que están enfrente de mí. No necesito mucho tiempo para identificar a los dos hombre que me secuestraron y en un sillón está sentada Christine la cual se ríe al verme todo amordazado. —Roger, Roger, Roger con que te vas a casar por lo que según se. Aunque triste que la chica se quede viuda antes de la boda no lo crees. — dice riéndose ante eso último. Mi frustración está al límite y no puedo hacer nada ya que estoy amordazado aquí. No sé cómo estará mi princesa y mi madre si ya sabrán o que. —Así no es

