Alexis Tres días después. Me informa Raúl que ya Marcel ha sido dado de alta, llegará en cualquier momento. No sé cómo reaccionar, pero estoy emocionada. Me baño y me pongo algo sencillo, preparo la comida y espero. Cerca de las doce del mediodía llega. Mi corazón se acelera. Viene caminando apoyando en Raúl. No hablo, mi corazón da un vuelco al verlo, tiene un brazo enyesado y cojea de un pie. Su cabello se ha ido. Lo raparon. Comprendo entonces que estuvo realmente grave, operaron su cerebro. —¡Hola Alexis!—dice Raúl. Marcel afina sus sentidos. Se vuelve hacia donde estoy. —Hola, hice comida—digo. Un nudo se me instala en la garganta, quiero abrazarlo y besarlo, llorar y reír pero me contengo en mi sitio. —¡Hola Alexis! —dice él. —Hola. Me alegro de que volvieras. —¿Ah sí? No

