Alexis. Tengo miedo. Esta vez al menos mi madre está junto a mí, y mi bebé en mi vientre. Otra vez estoy en una clínica mientras Marcel está entre la vida y la muerte, me aislo con mi madre apenas llegamos a la clínica, supongo que activarán su famoso protocolo. —¿Qué haces Alexis? No puedes alejarte—dice Raúl. —Señora por acá—dice otro de los hombres. —Manuel ha sido entregado a la policía pero no sabemos que instrucciones dejó—explica Armando. Me siento junto a mi madre en el sofá, rodeadas por ellos. Raúl parece angustiado. No habla más. Me recuesto del hombro de mi madre y lloro, no quiero perderlo. Ni siquiera le he dicho que si lo perdoné, no le he dicho que lo amo, que quiero cuidarlo como antes. Sonrío con tristeza recordando los dos meses pasados, nuestra convivencia ha

