Marcel Los abogados entran y salen de mi oficina, hay policías, detectives, agentes especiales, todos están detrás de Miller. Mi cabeza está con Alexis. —Debemos hablar con la esposa y su hija, si usted sabe dónde están, díganos—dice uno de los agentes. —Están huyendo de él—digo molesto. En este momento agradezco que Lucio le haya ofrecido ese apartamento y que Alexis haya decidido esconderse allí, se escondía de mí pero ha servido para que la prensa y la policía se mantengan a alejados de ella, lo último que necesita es ser acosada por ellos. Tomo el teléfono para llamar al hombre que me ha cuidado desde aquel día, en ese accidente en la selva en la que mi padre y sus asesores murieron, el único hombre en el que confío, ahora la cuida a ella y así es como duermo medianamente tranqui

