CAPÍTULO TRECE Lacey se había quedado sin palabras por completo. Lo único que pudo hacer era mirar fijamente al hombre. Verlo en Wilfordshire cuando esperaba no verlo jamás la había tomado completamente por sorpresa. —es usted —dijo el hombre, rompiendo el silencio—. ¿Se acuerda de mí? Xavier, de la subasta. Finalmente, Lacey recobró el sentido. —¿Qué está haciendo otra vez en Wilfordshire? —consiguió decir tartamudeando. —No me llegué a ir —respondió él—. Perdí mi vuelo de vuelta a casa. —¿Ha estado en Wilfordshire desde la subasta? —preguntó Lacey, sorprendida—. Entonces eso significa que ha estado aquí todo el tiempo. Se le secó la voz en la garganta. Con todo el tiempo, Lacey realmente quería decir todo el tiempo desde el asesinato de Buck, y una sensación de inquietud se apoder

