Dylan se encontraba viendo hacía la ventana, había pasado ya cuatro días desde que había despertado, desde el primer ataque. Los demás había estado fuera mientras que él solo se dedicaba a descansara peor temía por su pequeña manada, podía sentir su lazo con Bian y los demás, trataba de concentrarse para sentiros y saber que todo estaba bien. Él sabe que sus betas y su alma gemela eran fuertes pero no evitaba que se preocupara por ellos o que se sintiera impotente al no poder estar con ellos allá fuera buscando a los que ahora eran una amenaza. - Si sigues frunciendo el ceño de esa manera te volverás como tu hermano y padre – le dijo Thomas divertido entrando a la habitación - Estoy preocupado, me gustaría estar allá con ellos pero en este momento solo sería un estorbo - ¿Sab

