Soari despierta en la cama de Leomord, ella se levanta pegando un brinco, pues recordó que se quedó en la habitación de el hombre atractivo , mira a la cama y ve que no está nadie, ella pregunta en dónde está, el hombre atractivo mientras se dirige al baño, al entrar al baño, sus ojos se abren como plato al ver que el hombre atractivo está en la bañera sin ropa, ella cubre sus ojos con sus manos y da media vuelta y sale del baño, comienza a murmurar en voz baja. que es una tonta, que debió preguntar antes de entrar, que ni siquiera se disculpó por aver que entrado así, justo cuando ella murmuraba siente que una gota de agua le caen es su hombro y poco después escucha que le susurra, esa voz varonil y atractiva.
Lemord le susurro, que no tenia que pedir disculpa, que ella puede entrar cuando quiera al baño, después de decir eso Leomord baja la bata de uno de sus hombros y la comienza a bezar en el, dando varios besos subiendo hasta su cuello.
Soari queda completamente congelada sin saber que hacer, pero a su vez siente placer de los besos de Leomord y se queda quieta dejándose llevar, por el dominio de ese hombre atractivo.
Leomord al ver que ella sucumbió ante el, siguió besándole el cuello, colocó su mano en el rostro de Soari y lo giró delicadamente, la besó en los labios.
Sus labios eran tan suaves y dulces que el la besaba con pasión, después de unos minutos de estala besando, la volteó completamente y la cargó sin dejarla de besar.
Soaria quedó sorprendía y pensó en ese momento. ~ que hace este hombre, no se supone, que está herido? ~
Ella al ver que el no se queja de dolor sigue besándolo mientras el la lleva a descubrir los placeres de un beso apasionado.
Leomord la lleva hasta la mesa que tiene en su habitación, y la coloca en ella, sin dejar de besarla, el baja más su bata un poco más y se dispone a besarla bajando por su cuello, luego sus hombros , hasta llegar la clavícula, para asi darle una leve lamida, seguida de unos besos.
Soaria no sabe que hacer con tanta calentura que solo se deja llevar por el hombre atractivo que está frente a ella .
Leomord le baja su bata aún más, dejándola hasta la cintura, y así poder contemplar sus blancos y suaves pechos. Le la mira a los ojos notándose su hermos rostro sonrojadoa, luego el la besa en sus carnosos y suaves labios, mientras prosigue a acariciar sus pechos con delicadeza, el los siente tan suaves, que no quiere dejar de tocarlos, sus movimientos son cada ves un poco más bruscos, lo que hace que a Soari se le escapen unos gemidos. Ella inmediatamente se disculpa de lo avergonzada que está., Leomord le dice que no tiene por que disculpase, que eso a él le gusta mucho, el la continua besando en sus labios, para luego bajar a sus pechos, el los lame, seguidos de unos besos y chupones. ya en ese punto, es inevitable que Soari pueda ocultar que siente placer, que se le salen unos cuantos leves gemidos más.
Leomord se encuentra ya con una fuerte calentura que ya se encuentra erecto, mientras con una mano sostiene unos de sus pechos y los lame y besa, con la otra procede a bajar por su cuerpo, hasta llegar a sus muslos. el mete su mano debajo de la bata, hasta llegar a su ropa interior. Al llegar a su zona, siente que está mojada y la comienza a frotar, después de unos minutos tocándola, el prosigue a bajar, quitándole su ropa interior con delicadeza. ya estando sin su ropa interior, el le abre sus piernas, colocándole su lengua en su zona y comenzarla a saborear, estando en lugar tan puro, el desea marcar ese lugar, quitarle toda la pureza y hacerla suya.
Soari no puede con tanto y simplemente ella se deja guiar por el hombre atractivo, que la está dominando por completo. al sentirlo en su zona más pura, ella le dice, que si que hace ahí, que si que están haciendo.
Leomord al escucharla se levanta frente a ella completamente desnudó y empapado ya que salió de la bañera, y el le dice con una sonrisa perversa, que el, le va a pagar por a verlo atendido y ayuda ayer.
Soari lo mira de arriba a bajo, ella se percata del inmenso bulto que tiene el hombre atractivo entre sus piernas, y comienza a sentir temor, piensa que ella moriría, si el, le mete ese enorme bulto. sin pensarlo dos veces, Soari cierra sus piernas y sube su bata, y le dice, que no es necesario que le page.
Leomord suelta una carcajada, de solo pensar que si ella cree que lo va dejar así, con tanta calentura, el comienza a acercarse a ella, y en cuanto Leomord se acerca más a Soari, ella tapa su cara con sus manos y comienza a decir.
- por favor, no me hagas nada, no me lastimes.
Págame de otra manera - le dice con voz asustada y cortada.
Leomord no puede con tanta calentura, pero es más el amor que le tiene a ella que decide no seguir.
Toma la ropa interior de Soari y se la coloca de nuevo mientras le dice.
- está bien, entonces, cómo te voy a pagar ?-
Soari se descubre el rostro con los ojos llorosos y le agrádese, dándole un abraso fuerte .
Leomord no se esperaba esa reacción de parte de la hermosa joven y siente sentimientos encontrados, ya que nadie lo había abrazado, desde que su madre falleció, corresponde su abrazo, mientras le acaricia su hermoso cabello morado.
- entonces dime, cómo te voy a pagar ? - le pregunta de nuevo Leomord, mientras acaricia su cabello.
Soari se pone a pensar, y recuerda que ella, solo a estado en el palacio, y no conoce nada del abismo, y le dice .
- ya se!!, me enseñarás el abismo -
El: - no -
Ella: - por que, no? -
El: - por que es peligroso para ti !!-
Ella: - pero tú irás conmigo, a demás tú y Serssus son muy fuertes, podrán cuidarme - le dice mientras le regala una sonrisa.
Leomord no se puede negrearse a esa hermosa sonrisa y termina aceptando, pero le pone de condición, que no debe separarse de su lado.
ella asienta con la cabeza, mientras Leomord la toma dela cintura para bajarla de la mesa.
El le pide que valla y se vista, mientras el regresa a la baño a terminar con toda la calentura que se quedó.
Soari muy contenta, sale corriendo del la habitación de Leomordq, para ir a su habitación y comenzarse a duchar, para poder estar limpia y lista para ese día.
Al terminar de alistarse sale de su habitación, toca la puerta de Leomord varias veces y el no responde, Serssus le hace señas que no está ahí y la dirige hasta la sala.
Leomord se encontraba en el sofá leyendo un libro y en eso entra Soari feliz y le dice que ya está lista para salir, Leomord la voltea a ver y le sonríe, diciéndole que hoy no irán a ningún lado.
Soari frunce el ceño y le dice que el ya había dicho que si la llevaría, a lo que Leomord le responde, que el nunca dijo que día, pero que hoy no sería ese día, a lo que Soaria resopla de desagrado y Leomord suelta una ligara sonrisa y prosigue a seguir leyendo.