CAPÍTULO 22

983 Palabras

—¡Suéltame! —Le dice Carolina a Hyden, tirando fuertemente de su brazo. —¿Y ahora a ti qué te pasa? —Justo esto me pasa. —Lo señala de arriba a abajo con la mano. —Tu actitud. Es obvio que estás celoso. ¡Si amas a tu esposa, ¿por qué rayos no lo dices y ya? —Le exige con lágrimas en los ojos y eso lo hace sentirse fatal. Pues le había prometido al reencontrarse que la haría muy feliz, y hoy, en cambio, la estaba haciendo llorar. —No digas tonterías. No estoy enamorado de ella. —¡Ja! ¡Ya no mientas! —Te juro que no lo hago. —Se acerca a ella y la toma de los brazos. —No te voy a negar que algunas situaciones me confundieron. ¿Pero a qué hombre no? —¿Entonces admites que la quieres? —Admito que confundí mi rabia con celos por un momento. Ella es mi esposa, y jamás imaginé que f

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR