Evan Al estar a su lado podía sentirme tan tranquilo era como si nada existiera a mi alrededor como si nada pudiera robarme la paz que sentía, mi mundo se centraba en ella era así desde hace unos meses. Alena había entrado a mi corazón sin pedir permiso, mi mundo cambió desde que vi sus ojos verdes, no quise aceptar lo que sentía por ella, creí que era pasajero, una simple calentura por su hermosura, pero no. Estaré loco pero hasta siento que llevo su nombre en mi corazón. Acepté que me había enamorado de ella y quizás lo hice muy o lo hice muy pronto. Se podría decir que Alena y yo vivíamos juntos, como me gustaba eso, quizás no era como las cosas se hacían pero solo nos dejábamos llevar por lo que sentíamos y se sentía tan bien... Después de darle a Alena los bombones entre a mi

