||AMON|| Abrí los ojos al escuchar demasiadas voces cerca; solo podía pensar en mi familia, quería estar con ellos, tranquilizándolos, las intensiones de moverme se fueron a la basura gracias a un mareo; necesitaba comer, pues solo era eso... más despierta recorrí aquel lugar desconocido para mí, el color blanco era predominante sin mencionar el olor a cloro con alcohol juntos... un cuarto de hospital. —Dios— susurré cerrando los ojos, solo podía pensar en el revuelo que había creado; una locura. —Amon— La voz de mi padre me tranquilizo, al menos había venido a cuidarme. —¿Cómo te sientes cariño?— insisto tomando mis dedos; dejando caricias en ellos. —Bien... ¿Fue tan grave?— abrí los ojos esperando una respuesta de su parte; el hombre negó sin mostrarme molestia al contrario... tenía

