Adalind Te encontré niña- dice aquella voz a la cual estoy empezando a temerle -¿Que demonios quieres?- pregunto pegándome completamente a la ventana quedándome sin escapatoria El rápidamente se acerca a mi y comienza a olfatearme, es entonces que recuerdo la advertencia que me hizo Teresa Cierro mis ojos maldiciendome por olvidarlo Es claro que sus ojos o un parte de él la controla su lobo pero yo no puedo verlo a menos que el se deje ver Si fuera una bruja lo vería sin problema pero ahora solo soy una humana sin poder -Alejate de mi- digo intentando apartarlo El se detiene acorralandome contra la pared y hundiendo su rostro en mi cuello -Hueles bien- dice con su voz ronca ¿Pero que mierda dice? -Suéltame- digo El se aleja solo un poco para mirarme a los ojos y luego sonreír

