Gunther —¿Alguna vez has pensado en utilizar tu cerebro?— Stein va a mi lado, mirandome calmadamente. — Si no cierras la boca, voy a dejarte en la carretera. —Solo digo, la nota misteriosa, la chica dudosamente amable, que sin interés alguno es dulce con un tipo con cara de culo las 24 horas del dia ¿no crees tu que alguien ya te hubiera dado un puñetazo en la cara? Y ella sin interés alguno, acepta tu mal genio y sigue además ayudándote, ¿Qué mierda ocurre contigo?— de la nada siento su mano golpear mi nuca. Este idiota quiere morir. —¿Qué demonios?!— puedo escucharme gruñir, Stein levanta las manos en señal de paz, pero el ya había comenzado el infierno. Esa sonrisa de un demonio a punto de poseer a alguien, era herencia de nuestro adorado padre, todos las teníamos, pero en el siempr

