Después de ir a casa lleve a Sammuel y un marro al panteón para soldados. —¿Que demonios hacemos aquí?—Lo lleve justo a donde esta una lapida con el nombre se Sammuel Summer. —Wooow, esto asusta, en verdad asusta. —¿Haces los honores?—Le tendí el marro y el solo sonrió, lo tomo y golpeo con fuerzas la lapida rompiéndola a la mitad. —Wow, de nuevo, vamos.—Le animamos hasta que no había resto de aquel triste pasado. ... Me encuentro en mi habitacion alistándome, cuando regresamos a la mansión ya estaba todo listo, un escenario montado a la perfección al final del patio, la alberca llena de globos, y pelotas de colores, luces led por todos lados, cubriendo los arboles y las escaleras para entrar a la casa, una enorme mesa llena de comida, tres albercas inflables llenas de cerveza,

