18. Insatisfacción Nelsy Después de la fiesta, toda la familia, con excepción de Beatrice, quien afortunadamente tenía un compromiso y llegaría al día siguiente, decidió ir a pasar el fin de semana en su casa de la playa en Los Hamptons. Era una tradición que repetían cada año, pero para Nel, este viaje tenía un matiz agridulce. A pesar del fastidio que le provocaba saber que tendría que “complacer” a su esposo, encontraba un alivio en la idea de que Wallace y la tierna Lucy también estarían allí. Adoraba a esa niña con toda su alma, tal vez como una forma inconsciente de redimir el recuerdo de la hija que ella misma abandonó. En la playa, Lucy jugaba a hacer castillos de arena bajo la atenta mirada de su padre. Sus pequeñas manos moldeaban la arena húmeda mientras el viento desordenaba

