—Creo que será mejor que vayamos a casa —murmuró Abby sabía que su mejor amiga ni siquiera tenía palabras para poder decir algo ahora, por lo que le dio tiempo para que lo digiera y hablarían en cuanto pueda. No era nada fácil saber que tu madre probablemente esté saliendo con el padre de la chica que te hace la vida imposible cada día. Incluso aunque su padre no fuera para nada a lo que ella era, seguía siendo su familia y la solo idea de saber que había una mínima posibilidad de que Hayley pudiera tener algún parentesco le revolvía el estómago. Subieron al altillo sin decir ninguna palabra y se acostaron en el colchón mientras que Abby buscaba una película en la computadora. Amy aún tenía su mente en aquella escena, pero sabía que hablar le haría bien y que mejor que tener un kilo de h

