Llegué a casa, bueno al orfanato tras trabajar todo el día, por suerte el señor Simpson no me echo pero tenía una conversación pendiente con Shawn, no se si estaba preparada para ello. Al entrar vi a mi hermana con mala cara, parecía que había visto un mal fantasma, demasiado malo, más que un fantasma o un demonio que le atormentaba demasiado. Me acerque a mi hermano, que cuando me noto cerca, me miro sin entender nada. —¿Que pasa?—le pregunte. Mi hermano me agarró de la mano para abrazarme con fuerza demasiada, le mire sin entender nada pero me deje abrazar, me deje que me agarrara con todas sus fuerzas él como para no dejarme escapar como si me tuviera que atar a él, como si no quisiera que me escara, aunque también te digo que no me iba ir a ninguna parte. —Solo quédate conmigo—me d

