La enfermera que ayudaba a la ginecóloga salió para llamar a la siguiente paciente y por suerte era Edneris, se levantó llevando la mano de Owen consigo pues quería que estuviera con ella cuando la doctora les explicara lo que tuviera que explicarles, la doctora estaba apuntando algo en el expediente anterior y la enfermera les indico donde debían sentarse que era frente al escritorio. – Buenas tardes, señorita Edneris Morrison. – saludo la mujer sin apartar los ojos del papel. – Buenas tardes. – Edneris guardo su camisa en la mochila pues la había tenido en las piernas. – Una disculpa, la paciente anterior era una nueva embarazada y necesitábamos llenar muchas cosas. – cerro el expediente y lo hizo aún lado para tomar el de Edneris. – Las fichas prenatales son algo tediosas de llenar,

