Cuando Owen salió de la casa cerró cuidadosamente, era un lugar bastante seguro, pero no estaba de más prevenir y una vez todo estuvo listo tomo la mano de Edneris para llevarla al auto, estaba un poco nervioso porque las cosas debían salir bien pues llevaba años tramando lo que podría ser su primera cita en compañía de Edneris. – ¿Donde iremos? – pregunto ella mientras la limusina avanzaba. – A un restaurante muy especial y no preguntes más por qué es una sorpresa. – le tomo la mano para darle un beso. – Eres malo. – Edneris se rio. – No soy malo mi amor, solo quiero que te sorprendas cuando veas lo que he preparado para ti. – paso el brazo tras su espalda para acercarla a él. – ¿Desde cuando has venido planeando esto? – se recostó sobre su pecho mientras lo veía. – El viernes de l

