El almuerzo con una parte de la familia de Owen fue la cosa más bonita que Edneris había hecho desde hace mucho tiempo entre medio de una verdadera familia y no hienas hambrientas, fue cálido y divertido, la pareja la incluyo durante todo el tiempo en su conversación e incluso Verónica hizo un par de chistes divertidos de cuando eran niños, paso mucho tiempo riendo con los ingenios infantiles que tenía Owen y por unos segundos se sintió triste porque había perdido la inocencia demasiado pronto, pero de verlo sonreír con tanta felicidad le paso rápido esa sensación. – ¿Cuánto tiempo van a estar en la ciudad? – pregunto Samuel mientras esperaban a que llegara la cuenta. – Más o menos una semana, tengo planes de que nos devolvamos el viernes porque Edneris debe entrar a la universidad de n

