Por suerte para Edneris sus padres no habían intentado contactarla después de lo que paso en el restaurante y eso ya era un enorme alivio para ella, sin embargo, estaba un poco nerviosa ya que los días se pasaron volando para su gusto y el viernes se llegó demasiado rápido para su gusto, no estaba nerviosa por viajar en avión, lo estaba porque sería una semana a solas con el hombre que le hacía temblar cada fibra del cuerpo; después del restaurante ambos volvieron a sus rutinas comunes, Edneris dormía abajo y Owen en su cuarto, la única razón por la que lo hacían era para mantener la comodidad del otro, pero no se decían nada sobre eso ni se aclaraban las cosas tampoco. Edneris recién había terminado de bañarse, estaba tranquila pues tenía tiempo de sobra para arreglarse, la noche anterior

