Después de salir del hospital, fui directo a mi casa, me sentía tan torpe por no saber enfrentar a mi prima, no quería demostrarle miedo, pero la vida de mis hijos están primero ante todo. Tomé el celular y llamé a Paola para comentarle sobre mis nuevos planes. —Amiga hola, no te vi cuando te fuiste del hospital, iba Justo a llamarte— Respondió Paola al contestar el celular. —Si, discúlpame, no me pude despedir— Respondí con tristeza en la voz. —Isabella se que te sientes mal por lo sucedido, pero lo bueno es que Diego estará bien, y eso es lo que importa— Paola sabía que estaba preocupada. —Lo se, Diego estará bien, lamento que tu boda haya terminado en esta catástrofe, espero que eso no les impida disfrutar de su matrimonio. —No te preocupes, Gerald y yo nos iremos de Luna de miel,

