Las palabras de Tirso habían surtido más efecto en Pinea que las practicas. En ese momento su poder volvía de manera progresiva, sentía mucha seguridad en ella misma. Estaba segura que ya podía ir con el tercer mago. Cuando supo que los magos no le darían las piedras ella no entendía porque entonces tenía que seguir con el viaje. Pero ahora ya lo tenía claro. Las piedras eran la esencia de cada mago, Fleme y Tirso le habían entregado algo muy importante, una parte de lo que ellos eran. Fleme la había hecho volver a su origen para unirse de nuevo en un solo ser, mientras que Tirso le había devuelto la confianza para encontrar de nuevo su poder. No sabia lo que los otros magos le darían, pero sabía que sería igual de importante y que todo en conjunto la prepararía para la batalla que tend

