Daniel McGregor Le seguí la corriente aún siendo consciente de lo que descubrió. Yo lo vi, su expresión, la duda y desilusión. Tenía miedo, estaba tan jodido ante la idea de que no volviera que hasta que no la vi de frente, recién ahí pude soltar las inseguridades. Fue absurdo, no lo planee. Tan solo por aburrimiento revise las cámaras desde mi teléfono, en un momento estaba divirtiéndome al verla frustrada entre los mundos de papeles y luego me paralice quedando en blanco al recordar que por aquella zona estaba lo que ella no debería ver por si sola. Me insulte y maldije de mil maneras toda la mierda posible. Es estúpido que justo ahora, cuando las cosas resultaban tan bien a mi favor, el mundo volviera a encerrarme haciéndome quedar una vez más como un mentiroso.

