Tres semanas más tarde Estoy terminando de trabajar y escucho que tocan la puerta de mi oficina. Dejo que pasen y me sorprendo con mi nuevo mejor amigo, Sergio, qué dulzura de niño, me trajo un café y viene acompañado de mi madre lo cual nunca es bueno. —¿Mamá, secuestras niños o algo? —No, Olivia me dio permiso Arturo... —Dijo y me dio un beso, saludé con el puso a mi sobrino adoptivo el cual me comentó que ya casi llegábamos al mes de mi acuerdo con Olivia así que tendría que decorar una habitación para Mily. —Contrataremos a alguien—Aseguré. —A mi hermana le gustan más las cosas que hace uno por ella. —Ahh... ¿Entonces quieren que lo pinte?—pregunté. Sabía la respuesta. Milena es todo manualidades, d decoraciones y cosas hechas con mor y pensamiento. —Ay, Arturo.

