Narrado Angie Al día siguiente, Ali y yo paseábamos por las calles de la ciudad para comprar un regalo a Asher y Lucas que cumplían años, este mes y debíamos hacerles el mejor regalo del mundo. —¿Les compramos un perro?—me pregunto ella agarrándome del brazo. —¿Estás loca?—le pregunte y ella me miro. —Es que no se que regalarles, comida tienen y los instrumentos son nuevos—me dijo y caminamos felices. —Pero el chocolate siempre viene bien—le dije y ella rió. Caminamos por la ciudad, mientras mirábamos las diferentes tiendas con la esperanza de intentábamos encontrar el regalo perfecto. Era complicado expresar con un objeto material, todo el cariño que les tienes a una persona, es demasiado complicado y para mi era casi imposible buscar algo que le dijera “Hey Lucas, que te quiero” p

